Cuando la amistad no dura lo que un tatuaje

Si estás considerando hacerte un tatuaje de amistad, piénsalo muy bien, jamás podremos predecir en que acabará esa amistad.

Por Laura Prieto

La amistad es un tesoro, reza un dicho popular. Algunas personas tienen amistades desde el jardín de niños, otras son más casuales, como encontrar a tu mejor amiga en el gimnasio o en el colegio de tu hijo, son relaciones que enriquecen nuestra vida y de alguna forma hacen más grande nuestro círculo llamado familia.

En ocasiones anteriores he hablado acerca de los tatuajes de amistad, de amigos y amigas que se tatúan lo mismo, festejando los años y vivencias compartidas, pero, en ocasiones, la amistad también tiene fecha de caducidad y a veces sin quererlo, llega a su fin. Pueden ser muchos factores: cambio de residencia, matrimonio, noviazgo, hijos, trabajo, todo puede influir en romper una amistad, aunque esté unida por un tatuaje.

Han sido muchos los tatuajes de amigos que he hecho, siempre emotivos. Pero también ha habido casos en los que, después de un tiempo, alguno de los amigos tatuados llega pidiendo que le cubra aquel tatuaje de amistad. Y así como llegó, se va el tatuaje. Aunque en lo personal siento que, aunque se cubra el tatuaje, queda el recuerdo de la amistad y para siempre llevarás un cover up.

Hoy les quiero dar un par de consejos: si tienes una amistad que valoras y atesoras, cultívala, procúrala y cuídala mucho. Son pocas las personas con las que podrás congeniar y tener memorias de verdadera amistad. Si estás considerando hacerte un tatuaje de amistad, piénsalo muy bien, nunca es mala idea, pero jamás podremos predecir en que acabará esa amistad.

Laura Prieto

La tatuadora más rápida del oeste. Artista desde niña, la vida me llevó al arte del tatuaje. Fui la primera tatuadora de Saltillo. Orgullosamente, plasmo en tu piel trazos perfectos y fiestas de color. No hay un día que sienta que trabaje, porque cuando se vive del arte te pagan por tu pasión, por lo que te hace arder y sentirte viva, ese es el mayor regalo. Estudié artes gráficas lo que me llevó a tener gusto por escribir y hablar de todo, leer, informarme, actualizarme. Maestra de yoga, porque los primeros años tatuando cobraron factura a la espalda, pero ya no me duele nada, así que planeo tatuar hasta los 100 años. Todos mis aprendizajes son para enriquecer lo que me hace verdaderamente feliz: el tatuaje. Soy mamá de dos minime, artistas como yo, pero menos existenciales y atormentados porque ¿qué arte es más bonito que el que sale de la obscuridad o de la luz del alma? Tatúate conmigo, confía tu tatuaje en manos expertas.

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