VIVIR EN AUTOMÁTICO

Por Laura Prieto

Encontré por ahí una publicación que decía: “¿No les ha pasado que van manejando y de repente llegan a su casa, sin darse cuenta cómo es que llegaron?” y luego decía un poco más, como que no recordaban los semáforos ni lo que vieron durante el camino, tal como si el trayecto hubiera sido en modo automático, entonces pensé que a veces así nos pasa la vida.

Como amante del yoga he aprendido que el arte de vivir, sentir el momento con todos los sentidos puestos es bastante difícil de dominar. Trato de vivir el aquí, el ahora, aunque por el momento mis días son caóticos, entre atender a mi humana nueva de 4 meses, el hijo mayor, esposo, yoga, tatuajes, que cuando estoy haciendo la comida mi mente ya está haciendo el plan para recoger a mi hijo de la escuela, difícil vivir cada momento. Es por esto que tatuar es terapéutico, mi mente tiene que estar al 100% en el trabajo, no hay pasos que se puedan saltar, desde que se empieza el ritual de poner la mesa cada movimiento está enfocado en el resultado esperado, trazo lineas, hago sombras, luego color, finalizas con detalles claros, limpias, envuelves y ves a alguien feliz que llevará ese arte en su piel para siempre, ahí mi mente está totalmente presente.

Con mis hijos es a veces fácil también, perderme en la práctica del lenguaje nuevo de mi hija, en la imaginación de mi niño, si mi mente se empieza a divagar, en las tareas que tengo pendientes, la regreso, pensando en lo rápido qué pasa el tiempo y vuelvo a atesorar esos momentos.

La vida es corta, no debería de vivirse en automático, cuando estoy atrapada en el tráfico pienso en todos los que se han ido que quisieran estar atrapados en su auto, pero con vida. Disfruta el trayecto, disfruta el viaje de la vida, no dejes que tu vida sea como el regreso a casa, que no notaste, que no atendiste, disfruta cada día aquí, con los tuyos.

Laura Prieto

La tatuadora más rápida del oeste. Artista desde niña, la vida me llevó al arte del tatuaje. Fui la primera tatuadora de Saltillo. Orgullosamente, plasmo en tu piel trazos perfectos y fiestas de color. No hay un día que sienta que trabaje, porque cuando se vive del arte te pagan por tu pasión, por lo que te hace arder y sentirte viva, ese es el mayor regalo. Estudié artes gráficas lo que me llevó a tener gusto por escribir y hablar de todo, leer, informarme, actualizarme. Maestra de yoga, porque los primeros años tatuando cobraron factura a la espalda, pero ya no me duele nada, así que planeo tatuar hasta los 100 años. Todos mis aprendizajes son para enriquecer lo que me hace verdaderamente feliz: el tatuaje. Soy mamá de dos minime, artistas como yo, pero menos existenciales y atormentados porque ¿qué arte es más bonito que el que sale de la obscuridad o de la luz del alma? Tatúate conmigo, confía tu tatuaje en manos expertas.

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