SABER DECIR QUE NO

Por Laura Prieto

Como saben soy tatuadora y mamá de tiempo completo, tengo la fortuna de tener negocio propio y así puedo combinar la maternidad con mi vida laboral, estoy segura que más de una que lee esto se gana la vida así, administrando su negocio y criando a sus hijos, y también, sé que muchas entenderán la organización que se necesita para que trabajo y hogar puedan funcionar adecuadamente.

Yo, como tatuadora trabajo por cita, organizo mis días, dándoles a los clientes la cita que mejor se acomode a sus horarios y necesidades y también que para mi no intervenga en horarios de comida, escuela, tareas, familia, es por eso que al hacer la cita, dos días antes vuelvo a confirmar la cita para que todo marche viento en popa. Por eso, cuando reservo un lugar mi agenda se va armando y llenando de clientes, pero ¿qué pasa cuando no me confirman la cita?, bueno les vuelvo a preguntar, en ocasiones solo le dicen “claro, ahí nos vemos”, pero no llegan. Se han dado ocasiones que al no volver a confirmar la cita, la gente llega, entonces quedo en una disyuntiva cuando no me puedo comunicar con el cliente para volver a confirmar, me dejan en visto, o escriben y lo borran y casi siempre en esas ocasiones son los clientes que no llegan, situación que se podría arreglar con un simple “no voy a llegar”.

Es de dominio popular que los mexicanos llegamos tarde, que “ahorita” es una medida de tiempo indefinida, igual que “al ratito”, también que a veces, con lo sencillo que es agendar citas por redes sociales, es muy fácil ignorar citas, dejando de lado el hecho de que detrás de una página o detrás de un mensaje de whatsapp hay una persona que trabaja y tiene un negocio con el enfoque responsable de prestar un servicio. Es muy fácil decir que no, simplemente dices que no, puedes o no disculparte, te aseguro que la persona que está ofreciendo su trabajo, tiene más clientes que quieren ocupar el espacio de tu cita. Así que, por favor, usa tu civismo, y si haces una cita, asiste y si no puedes ir, simplemente di “no, gracias, debo cancelar”.

No estás sola.

septiembre 23, 2019

Laura Prieto

La tatuadora más rápida del oeste. Artista desde niña, la vida me llevó al arte del tatuaje. Fui la primera tatuadora de Saltillo. Orgullosamente, plasmo en tu piel trazos perfectos y fiestas de color. No hay un día que sienta que trabaje, porque cuando se vive del arte te pagan por tu pasión, por lo que te hace arder y sentirte viva, ese es el mayor regalo. Estudié artes gráficas lo que me llevó a tener gusto por escribir y hablar de todo, leer, informarme, actualizarme. Maestra de yoga, porque los primeros años tatuando cobraron factura a la espalda, pero ya no me duele nada, así que planeo tatuar hasta los 100 años. Todos mis aprendizajes son para enriquecer lo que me hace verdaderamente feliz: el tatuaje. Soy mamá de dos minime, artistas como yo, pero menos existenciales y atormentados porque ¿qué arte es más bonito que el que sale de la obscuridad o de la luz del alma? Tatúate conmigo, confía tu tatuaje en manos expertas.

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