¿QUÉ ES LA CONTAMINACIÓN CRUZADA?

Por Laura Prieto

Cuando programo un tatuaje, por pequeño que sea, debo estar preparando mi mesa media hora antes de mi cita, porque el proceso de sanitizar mi área toma tiempo.

Primero siempre con guantes limpio la mesa con limpiador casero común, limpio la fuente poder y el sillón o camilla que usaré, a continuación rocío una solución esterilizante: concentrado de cloruro de benzalconio, lo dejo actuar 15 minutos, seco y después cubro todo lo que voy a tocar con plástico, de ese que usamos en la cocina, cubro mi mesa de trabajo, lámpara, sillón o camilla, pedal, clip cord. Luego sigue lo más pequeño como los expendedores de jabón, las tintas, después de cubrir todo, en mi mesa de trabajo va una charola con un campo quirúrgico encima y voy poniendo todo mi instrumental. Tengo bolsas para cubrir mis máquinas, y todo es desechable, agujas, tubos, caps, campos, paños para la camilla, etc.

Cuando llega el cliente la mesa está puesta y solo me queda abrir sus agujas y tubos ante sus ojos para que se de cuenta que es nuevo, desechable y esterilizado y no corre ningún peligro. Muchas veces me preguntan por qué todo tiene plástico y sin dar más detalles les respondo “para evitar la contaminación cruzada”, algunos piden detalles, algunos no, así que hoy te explicaré, qué es la contaminación cruzada.

Contaminación cruzada es una manera especializada para referirse a bacterias que van de una superficie a otra por contacto directo o indirecto, en el caso de tatuajes, por ejemplo de una superficie a otra o de un cliente a otro, de un utensilio a la superficie de la piel, etc. Y no solo son bacterias, también virus y toxinas. Por eso es de suma importancia revisar exhaustivamente la higiene del lugar donde te vas a tatuar.

¿Cómo ocurre la contaminación cruzada? Cuando el tatuador no está limpio, no se lava las manos como se debe y no usa guantes adecuadamente. Por ejemplo: con guantes puestos toma su celular, se acomoda el cabello, y luego te sigue tatuando. Usa guantes contaminados para tomar cualquier instrumental no desechable que no está protegido . Cuando el instrumental está contaminado, por ejemplo, el tatuador toca tintas, con guantes sucios durante el proceso de tatuaje dejando sangre y bacterias en la superficie del envase y la próxima vez que toque esa tinta llevará la bacteria al siguiente cliente. Cuando no se limpia el área de trabajo entre un cliente y otro. Cuando no se almacenan adecuadamente los tubos y agujas estériles, permitiendo que la humedad o agentes patógenos entren a dichos instrumentos. Cuando las máquinas de tatuar no reciben mantenimiento y limpieza regularmente o no se les cubre con plástico en cada proceso. Cuando el área de trabajo no es exclusiva para procesos de tatuaje, por ejemplo está enseguida de recepción sin paredes que delimiten el espacio dejando más posibilidades de contaminación del área de trabajo.
Es muy fácil contaminar tu área de trabajo, pero también es muy fácil evitarlo, si se tiene un amplio conocimiento de asepsia y no ves como carga, si no como rutina el mantener impecable el espacio para cada uno de los clientes, reducirás al mínimo el riesgo de contaminación cruzada.

Si te vas a tatuar, revisa, observa, prevee la contaminación cruzada, cuida que tu tatuador se quite los guantes para tomar objetos personales o cualquier cosa que no tenga plástico, que use cubre bocas, que se vea limpio, que el lugar huela bien y esté impecable, no pongas en riesgo tu salud, no debes escatimar en procesos que implican agujas y son irreversibles.

No estás sola.

Laura Prieto

La tatuadora más rápida del oeste. Artista desde niña, la vida me llevó al arte del tatuaje. Fui la primera tatuadora de Saltillo. Orgullosamente, plasmo en tu piel trazos perfectos y fiestas de color. No hay un día que sienta que trabaje, porque cuando se vive del arte te pagan por tu pasión, por lo que te hace arder y sentirte viva, ese es el mayor regalo. Estudié artes gráficas lo que me llevó a tener gusto por escribir y hablar de todo, leer, informarme, actualizarme. Maestra de yoga, porque los primeros años tatuando cobraron factura a la espalda, pero ya no me duele nada, así que planeo tatuar hasta los 100 años. Todos mis aprendizajes son para enriquecer lo que me hace verdaderamente feliz: el tatuaje. Soy mamá de dos minime, artistas como yo, pero menos existenciales y atormentados porque ¿qué arte es más bonito que el que sale de la obscuridad o de la luz del alma? Tatúate conmigo, confía tu tatuaje en manos expertas.

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